Escenario digno de mil y una noches, Marrakech es realmente única. La ciudad que mescla la efervescencia de los mercados árabes y de su medina a los toques franceses en barrios bien estructurados y modernos, provoca numerosas sensaciones en sus visitantes. Los fuertes colores, influencia de su pueblo nativo, los aromas diversos de comida marroquí y una población amable y acogedora harán de sus días en la ciudad una experiencia inolvidable. Las culturas árabes, berbere y francesa están presentes en la lindísima arquitectura de la ciudad, en la gastronomía, en la lengua y en los hábitos cotidianos. Magníficos palacios con coloridos mosaicos y estucos, dromedarios en medio al árido paisaje, jardines espléndidamente cuidados, todo conspira para que usted se sorprenda con un escenario deslumbrante. Pruebe la deliciosa comida marroquí en bonitos restaurantes, con linternas colgadas y muchos tapices esparcidos, diviértase comprando en los agitados mercados (los souks), confiera las babuchas y los caftãs, linternas, velos, marquetería, cerámicas…y también especias, castañas y dátiles. Algunos días en la ciudad y sus sentidos estarán todos vívidos. Seguro que usted no quedará indiferente a Marrakech.

Donde Quedar

Muchos viajeros buscan la ebullición tan característica de la medina, la ciudad amurallada, para hospedarse. Los riads, antiguas mansiones, ahora convertidas en pequeñas y encantadoras hospedajes, son adorables. Es necesario fijarse que la gran parte de los riads son asequibles apenas después de algunos minutos de caminada en un laberinto de callejones, un ambiente agitado y lleno de gente, pequeñas tiendas, motos y bicicletas. Esa experiencia única puede ser exactamente lo que estés buscando. En ese caso, busque los riads que no sean tan distantes de las calles principales de la medina, donde haya mejor acceso para coches y pide para su riads enviar alguien para ayudar con sus maletas y facilitar su llegada. Otra opción es hospedarse en hoteles en las inmediaciones, aun así, a una corta caminada, para poder disfrutar esa parte de la ciudad que es la más perfecta traducción de Marrakech.